Home
Presentando Tariku y el gran incendio junto a Begoña Flores

Presentando Tariku y el gran incendio junto a Begoña Flores

Imaginad que un día camináis por la calle y os encontráis un cajón lleno de libros abandonados. Los recogéis, los lleváis a casa. Los escondéis bajo de la cama para rescatar por la noche la lectura que tenéis pendiente. Y esto os vuelve a suceder una y otra vez hasta que llega un momento que ya no tenéis más sitio para esconderlos. Apostáis por un armario y arriba en los estantes del maletero duermen las últimas reliquias. Una noche en mitad del silencio una avalancha, provocada por el excesivo peso de los estantes, se lleva por delante todos los libros que habíais acumulado.

Toda la casa es una alfombra de libros y cuentos cerrados, salvo dos que quedan abiertos. Os acercáis al primero. Un libro blanco y leéis, bajo la luz de una linterna, por la página que permanece abierta.

[El principito dedicatoria: a León Werth]

Pido perdón a los niños por haber dedicado este libro a una persona grande.

Tengo una seria excusa: esta persona es el mejor amigo que tengo en el mundo.

Tengo otra excusa: esta persona grande puede comprender todo; hasta los libros para niños.

Tengo una tercera excusa: esta persona vive en Francia, donde tiene hambre y frío. Tiene verdadera necesidad de consuelo.

Si todas estas excusas no fueran suficientes, quiero dedicar este libro al niño que esta persona grande fue en otro tiempo.

Todas las personas grandes han sido niños antes. (Pero pocas lo recuerdan.) Corrijo, pues, mi dedicatoria.

A León Werth cuando era niño.

Lo cerráis sorprendidos. Perdón, recuerdo, consuelo. Y lo que más os ha costado entender: las personas grandes no comprenden casi nada y los que comprenden todo, ¡comprenden historias de niños!

Cerráis el libro y os alejáis del libro blanco, pisando los libros que han inundado toda la casa, hacia el otro libro que está abierto. Un libro verde. Leéis el título. Tariku y el gran incendio.

Al abrirlo os quedáis pensativos. Un gran incendio. ¿Y si se quemara la casa ahora? ¿Quién me ayudaría? ¿Qué libros salvaría? Y esta vez el título os gusta, os hace pensar la solución. ¿Quién salva a los niños, a los mayores a los que nos rodean cuando todo arde? Y te acuerdas del primer libro. El libro blanco. Allí había perdón, amistad,  comprensión pero os faltaba lo más importante. Y cuando termináis de leer la historia de Tariku pensáis que en el fondo un verdadero héroe solo lo es si muestra y siente el amor por los demás.

Cuando Begoña Flores, autora de Tariku, escribe relatos para público juvenil e infantil, lo hace no solo porque tiene algo que contar: una historia de amor. Sino por cómo lo cuenta: con cariño. Advertencias ambas, de Alejo Carpentier, que la escritora madrileña cultiva en sus todos cuentos con madurez y destreza.

Tariku y el gran incendio, nace de una adopción. Yo soy adoptado, y este cuento me ha llevado a pensar en cómo nos ven los demás. Por eso siempre pienso que la vida es un mar de libros que inundó mi vida, de historias escondidas, como la de Tariku. Donde todo libro blanco tiene su libro verde.

Comienza con el primer día de curso de Tariku, el etíope protagonista que cautiva a sus nuevos compañeros de clase, generando la admiración de Amanda y los recelos de Carlos. La brevedad y concisión de sus líneas, como las grandes esencias, encierran, en este cuento ilustrado, un mensaje para todos los niños del mundo: respetar el color de la piel como a sí mismo.

Dirigido a un público infantil, Tariku y el gran incendio acoge algo más profundo que una historia de integración. Las nostalgias no tienen cura, quizás remiendos. Es una muestra de cariño muy especial de Begoña, no solo como escritora sino como madre. Ha querido compartir y publicar, exteriorizando lo que siente. Cierra un ciclo. Y desde hace tiempo guía a sus hijos, junto con su esposo, enseñándoles a leer la doble lectura de la vida. Para que sepan siempre desde el principio donde tienen que ir a leer y a buscar libros que sin abarrotar la casa, les sirvan para saber cuál es el verdadero camino para encontrar la felicidad.

Fermín Caballero Bojart.

LEER RESEÑA EN REVISTA CULTURAMAS

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s